Para realizar este truco vamos a necesitar dos o tres palillos, una copa grande o un bol y un terrón de azucar. Para empezar cogemos el bol lo llenamos de agua y colocamos los palillos dentro del recipiente circularmente mirando los extremos hacia el centro, si ahora acercamos el terrón de azucar al centro del bol podremos ver como los palillos se lanzan al terrón. Ya sabes a nadie le amarga un dulce.
Dejar un comentario
