El primer nombre del juego es porque realmente es un milagro lo que sucede y el del segundo es porque puede realizarse a una pareja como prueba de afinidad.
Efecto: Una carta puesta boca abajo sobre la mesa desde el principio del juego aparece entre las dos cartas elegidas y firmada en su dorso por dos espectadores. Esto no sería nada si no fuera que dicha carta aparece con la firma en su dorso de los dos espectadores y que las cartas que habían elegido y firmado en sus dorsos ya no tienen más las firmas. Todo este milagro se hace con un mazo común y sin ningún tipo de cartas extras.
Realización: Se inicia el juego con una charla sobre las cartas y números mágicos, llegando a la conclusión de que para este juego dicha carta y número es el dos de corazones. Se lo busca en el mazo y se lo coloca en segunda posición a partir de top, se hace un doble lift se lo muestra, se lo vuelve a voltear y se coloca la carta top (supuesto dos de corazones para los espectadores) sobre la mesa. Con un doble corte se deja al dos de corazones nuevamente en segunda posición desde top.
Primer espectador primer forzaje: Ahora por cualquier método forzamos la carta top*
e insistimos que como nuestro número mágico es el dos, en vez de tomar la primer carta, vamos a tomar la segunda. Hacemos un doble lift para retirar la primer carta (carta indiferente y dos de corazones debajo) y mostramos como carta elegida por el primer espectador la que sería la tercer carta desde top (supongamos que es el cinco de picas en la foto 1 se muestra el doble lift con las dos cartas desplazadas), una vez mostrada la colocamos nuevamente
Fig. 1
de dorso sobre el mazo y le decimos que firme la carta por su dorso (foto 2), mientras le damos la lapicera para firmar colocamos las dos cartas que tenemos en la otra mano sobre el mazo y corremos la carta superior hacia atrás y hasta su mitad para que firme la segunda carta (es importante que la carta sea firmada en su mitad inferior es por ello que corremos hasta la mitad la carta superior así lo obligamos a firmar en el único espacio que queda) una vez firmada la carta, retiramos la carta superior y la
perdemos por el medio del mazo, hacemos un doble lift y le volvemos a mostrar al espectador la carta elegida (cinco de picas) y con su firma en el dorso, la volteamos y le decimos que la vamos a perder por el centro del mazo. Tomamos la carta top (dos de corazones firmado en su dorso) y por medio de la técnica del tilt (fig. 3)
Fig. 2
se la coloca nuevamente en segunda posición a partir de top.
En el mazo queda en este momento como carta top el cinco de picas y como segunda de top el dos de corazones.
Segundo espectador segundo forzaje: Hay que volver a repetir todo lo realizado para el forzaje de la carta hecha al primer espectador, con la sola precaución de haber girado el mazo 180º, para que ahora la firma sea realizada en la otra mitad del naipe. Esto se hace con naturalidad y mientras se pueden hacer algunas mezclas y cortes
falsos. Hay que tener el cuidado esta vez de no retirar la carta top y de deslizarla solamente hasta la mitad para hacerla firmar. Una vez firmada la carta. La posición desde top es la siguiente: cinco de picas, dos de corazones con ambas firmas en su dorso (en la fig. 4 se muestra como queda el dorso del dos de corazones) y como tercer carta la que supuestamente firmó el segundo espectador (supongamos el siete de diamantes).
Fig.3
Al llegar a esta situación decimos que vamos a perder la carta firmada y realizamos un corte. Quedando las tres cartas perdidas en el medio del mazo.
Ahora lo único que nos resta es tomar de la mesa el supuesto dos de corazones, que está allí desde el principio del juego y nadie tocó y colocarlo por cualquier parte del mazo. Preguntamos a los espectadores que nos recuerden las cartas que habían firmado, mientras hacemos una extensión caras arriba del mazo y ¡oh! Primera sorpresa aparece el dos de corazones entre medio de las dos cartas elegidas por el público. Separamos de la extensión las tres cartas y la colocamos a un costado, tomamos la carta elegida por el primer espectador la damos vuelta y ya no tiene la firma en su dorso, Segunda sorpresa. Hacemos lo mismo con la otra carta elegida por el segundo espectador y también ha desaparecido la firma de su dorso, Tercera sorpresa. Aprovechando que el clímax ya es intenso, tomamos el dos de corazones, lo damos vuelta y en su dorso están las dos firmas de los espectadores, Sorpresa Final.
El mazo se puede dar a revisar ya que esta más limpio que un bebé. (por supuesto recién cambiado), como sabe decir nuestro amigo Daniel (de Urquiza).
Fig.4
*Forzaje que utilizo para esta ocasión: Una vez situado el dos de corazones en segunda de top, (por supuesto secretamente), corto la baraja y mantengo un break con el meñique izquierdo sobre el corte realizado.
Tomo todo el mazo con la mano derecha manteniendo el break con el dedo pulgar derecho, hojeo sobre la mano izquierda las cartas hata que el espectador me diga alto, en ese instante largo todo el paquete que esta debajo del break y tengo las cartas que estaban en top anteriormente en la parte superior del paquete de la mano izquierda.
Ahora digo que como el número mágico era el dos (de acuerdo a toda la charla previa) la carta que le corresponde elegir al espectador es la segunda, hago un doble lift llevandome con la mano derecha las dos cartas y las uso de pala para levantar la “segunda” y mostrársela y dejarla nuevamente sobre el mazo de dorso.
En este momento le digo que la firme y para ello busco una lapicera con la mano derecha que la tengo ocupada con el doble lift, y para ello coloco la(s) carta(s) sobre el paquete de la mano izquierda y busco la lapicera y se la entrego.
Ya que tiene que firmar la segunda carta, corro la carta de arriba la mitad hacia atras y se la acerco para que la firme.
Una vez firmada puedo sacar la carta de arriba, perderla por el centro del mazo y hacer un doble lift para mostrarle que ha firmado la carta elegida por el en su dorso.
Este forzaje lo hago con el segundo espectador con la sola diferencia que no puedo sacar la carta corrida porque sino se vería la otra firma y porque además es la carta elegida por el primer espectador y que atrapa en sandwich al dos de corazones.
